
Soy una persona sumamente infantil, y no tengo problema en admitirlo. Tengo estantes de mi habitación poblados con muñecos de la infancia (y no tan infancia) y dos Barbies presiden la estantería principal pese a que cada 2x3 intento tener un dormitorio "serio y de mayor" ¿a quién intento engañar?
Hubo una época en la que odiaba la Navidad, durante la "adolecencia". Renegaba de todo, no quería ni árbol, ni belén, ni adornos... quizá porque coincidía con mi época rebelde y tampoco había regalos. Ahora, con la llegada de mis primas pequeñas a casa cada navidad (bueno, y cada 15 días, pero estamos hablando de navidad ahora) me ha vuelto la ilusión. Ver sus caritas al abrir regalos me contagia, hasta tal punto que hace 15 días que ya tenemos el belén puesto en la entrada de la casa. Lo hemos hecho con plastilinas mis primas y yo. Soy una niña más, ¡qué le vamos a hacer!
Aunque para qué negalo, ser infantil es lo mejor del mundo. ¿Y lo que disfrutas cada vez que llegan estas fechas? cuando llega tu madre una tarde y te dice "mira lo que tengo" y es nada más y nada menos ¡que el catálogo de juguetes del Corte Inglés! mítico donde los haya. Siempre lo he mirado con especial ilusión, para mí es como un regalo más, el previo a lo que nos viene por delante. Del catálogo año tras año miro hoja por hoja nada más aterrizar en mis manos. Da igual si hay cosas más importantes que hacer, es mi catálogo!! miro y admiro sus hojas, sus juguetes, con la ilusión de un niño de 4 años. Me gustan especialmente las páginas de juguetes basados en las princesas de Disney ¡me lo pediría todo! de hecho cada año pido una cosa que me tengo que terminar comprando yo porque en casa me miran como si estuviera loca. ¿Qué toca este año? el DVD de La Bella y la Bestia, una edición especial que acaba de salir. En casa me dicen "si ya la tienes, en cinta y dvd". Cierto, pero el dvd es pirata y la cinta ¿dónde la veo? si ya no funciona.Sé que con 24 años (casi 25, dios mío) no debería ser así, pero no hay nada que dé más miedo que crecer.










